"Supervivencia pura": la industria metalmecánica tucumana se asfixia
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El presidente de la Cámara Metalúrgica de Tucumán, advierte que el sector opera en "estado de supervivencia" y que 2026 se presenta "sin un panorama claro". La caída de las ventas, la avalancha importadora y el silencio de Nación, asfixian al sector.

La fotografía de la industria tucumana se tiñe de grises cada vez más oscuros. José María Sarmiento, presidente de la Cámara de la Industria Metalúrgica de Tucumán (CIMT), describió con crudeza la situación del sector: "Actualmente las empresas de la industria metalmecánica en Tucumán estamos en un proceso más de supervivencia porque hay muchos factores que nos están perjudicando".
La declaración no es una exageración retórica. Detrás de esas palabras hay números que golpean: según advirtió recientemente el titular de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Jorge Rocchia Ferro, la provincia perdió más de cuatro mil puestos de trabajo en el último período, cerraron siete empresas textiles y sectores como el plástico y la metalmecánica acumulan deudas que ponen en riesgo su continuidad. "Acá una empresa que cierra y deja 16 empleados no tienen dónde reinsertarse. Es mucho más grave los 16 de Tucumán que los 920 de FATE", graficó Rocchia Ferro para dimensionar el impacto de cada cierre en una economía regional sin alternativas laborales.
Los tres males que acorralan a la metalmecánica
Sarmiento enumeró los factores que explican el ahogo: "La inflación no está desacelerando. La apertura de importaciones nos afecta mucho. Tampoco acompaña una política industrial a nivel nacional, es más económica". El dirigente agregó un dato que atraviesa el humor del sector: "El presidente ha tomado en cierta manera una posición de guerra con el industrial y pocos lo entendemos".
El fenómeno no es exclusivamente tucumano. A nivel nacional, la metalurgia cerró 2025 con una caída interanual del 7,1% en diciembre, acumulando ocho meses consecutivos de retroceso y operando con una capacidad instalada de apenas el 44%. Las importaciones de productos metalúrgicos saltaron más del 50% respecto de 2024, y según la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA), "se encuentran en niveles históricamente altos y crecen a una tasa mensual del 3,5% en un contexto de caída de la producción local".
La paradoja es brutal: mientras Vaca Muerta bate récords de producción, las pymes que fabrican válvulas y componentes para esa industria están paralizadas. Alejo Bendersky, director de Enerbom, una fundición con más de 40 años de trayectoria, explicó el fenómeno: "Llevamos prácticamente veinte meses sin venta de válvulas. Hasta ahora hemos sobrevivido, pero ya estamos en una crisis muy profunda que nunca antes habíamos vivido". La explicación es simple: las válvulas de producción local están siendo reemplazadas por importaciones de menor calidad provenientes de China e India.
El dumping como competencia desleal
En la cumbre de industriales del Norte Grande realizada semanas atrás en Tucumán, el ministro de Economía Daniel Abad había reconocido la gravedad de la situación, especialmente para el sector metalúrgico, afectado por una competencia que calificó como "absolutamente desleal" . "No es una competencia entre privados, es una competencia donde los estados, por ejemplo, China, India, Pakistán, están subsidiando abiertamente", advirtió Abad, aunque hasta el momento la provincia no recibió respuesta formal del Gobierno nacional a sus planteos.
Sarmiento coincide con ese diagnóstico y suma un dato preocupante sobre el empleo: en Tucumán hay aproximadamente 4.000 trabajadores ligados a la industria metalúrgica. "El porcentaje de utilización de las empresas ha bajado mucho y es bastante complejo de mantener", afirmó. Sobre las cargas tributarias, fue taxativo: "No han bajado y no creo que bajen".
Expectativas sombrías y el riesgo latente de despidos
La encuesta de ADIMRA de diciembre pasado anticipaba un panorama sombrío: 8 de cada 10 empresas del sector no esperaban cambios positivos en su producción para los primeros meses de 2026. Sarmiento confirmó esa tendencia: "El año pasado tenía esperanza de que este año arranque mejor, pero no hay un panorama claro".
Consultado sobre la posibilidad de despidos en el sector, el titular de la CIMT fue cauto pero realista: "La posibilidad de despidos está latente, pero no para ahora". Antes, las empresas deberán agotar todas las instancias: "Van a tener que utilizar los recursos al máximo para ser competitivos".
Mientras tanto, las suspensiones y despidos ya golpean en todo el país. Según la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), desde la asunción de Javier Milei el sector registra la pérdida de 26.000 puestos de trabajo formales, cerca del 9% del empleo total. Empresas emblemáticas como Acindar aplican suspensiones en Villa Constitución, Vassalli mantiene su planta virtualmente paralizada en Firmat, y Acerías Berisso cerró sus puertas después de 50 años de historia.
"Las pymes industriales no podemos resistir indefinidamente en este contexto", advirtió Bendersky. "Si seguimos así, vamos a desaparecer y la desaparición de la cadena de valor implicaría serios problemas incluso para desarrollos exitosos como el de Vaca Muerta". La advertencia resuena con especial fuerza en Tucumán, donde la metalmecánica pelea por sobrevivir mientras espera señales de un horizonte que aún no aparece.
Fuente: LV12





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