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Se desploma el crédito: en febrero registró su mayor caída en dos años

  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

Según un informe de la consultora LCG, los préstamos en pesos cayeron 1,3% real en febrero, la contracción más pronunciada desde marzo de 2024. El derrumbe de las tarjetas de crédito y el financiamiento a empresas explican el grueso de la baja, en un contexto de salarios estancados y morosidad récord.

Se desploma el crédito: en febrero registró su mayor caída en dos años

La fotografía del crédito en la economía argentina muestra signos cada vez más preocupantes. Según un informe de la consultora LCG elaborado en base a datos del Banco Central, los préstamos en pesos sufrieron en febrero una caída real del 1,3% mensual, la variación más negativa desde marzo de 2024. Se trató de la segunda contracción consecutiva y la cuarta desde septiembre del año pasado, consolidando una tendencia que no encuentra piso.

Tarjetas de crédito y consumo, los más golpeados

El desglose del informe revela que el financiamiento al consumo se redujo un 1,6% real, fundamentalmente por un derrumbe del 2,8% en la línea de tarjetas de crédito. Los préstamos personales, por su parte, mostraron un "rojo" del 0,2%. Estas cifras reflejan el agotamiento financiero de las familias argentinas, que enfrentan una combinación letal: tasas de interés activas que se mantienen en niveles elevados —la TNA promedio de los préstamos personales fue del 69% en febrero— y salarios estancados o en retroceso.

El deterioro del mercado laboral no es una percepción, sino una realidad estadística. Según datos del IIEP-UBA CONICET, en noviembre de 2025 se perdieron 23.400 puestos de trabajo asalariado formal, acumulando siete meses consecutivos de caídas. La consultora C-P, por su parte, registró una merma real del 1,3% en el sueldo promedio negociado en los principales convenios colectivos del país durante enero, una tendencia que se profundizó en febrero.

La morosidad, en niveles récord

La consecuencia natural de este escenario es un aumento sostenido de la morosidad. Equilibra expuso que el incumplimiento de las familias alcanzó en diciembre de 2025 un nuevo récord del 9,3%, explicado por máximos en tarjetas de crédito (9,3%), préstamos personales (12%) y garantías prendarias (5,8%). Son valores que no se registraban en años y que encienden todas las alarmas en el sistema financiero.

Las empresas también sufren

El crédito no es un problema exclusivo de las familias. El financiamiento a las empresas cayó 1,2% real en febrero, tanto por una merma en los adelantos (-1,8%) como en documentos (-1,2%). Las compañías enfrentan dificultades de repago en un contexto de caída de la actividad económica y presión sobre sus costos operativos.

Dentro de los préstamos con garantía real, se observó un comportamiento dual: mientras los prendarios bajaron 2,4% respecto de enero, los hipotecarios treparon 1,4%. Esta excepción confirma la regla: quienes pueden acceder a crédito hipotecario pertenecen a los segmentos de mayores ingresos, los únicos que aún conservan capacidad de endeudamiento.

Perspectivas: un horizonte sin drivers claros

Hacia adelante, LCG advierte que el nivel de morosidad y la dinámica de los salarios van a seguir limitando al crédito. "A esto se suma la ausencia de un driver claro de expansión económica, por lo que un crecimiento de la actividad moderado también le pondrá un freno a esta variable por parte de las empresas. Además, ya son varias las empresas que muestran dificultades de repago, lo que atentará también contra el dinamismo de ese segmento crediticio", acotó la consultora en su informe.

La economista Lucía Cirmi, integrante de Paridad en la Macro, advirtió sobre el potencial impacto de la reforma laboral recientemente aprobada: "Cuando las negociaciones sean por empresa vamos a empezar a ver un deterioro constante" en materia salarial. Si los ingresos continúan cayendo, la capacidad de repago de las familias se resentirá aún más, realimentando el círculo vicioso de morosidad y restricción crediticia.

La excepción que confirma la regla: el crédito en dólares

Donde sí se mantuvo la dinámica alcista fue en el segmento en dólares. Los préstamos en moneda extranjera se incrementaron 1,6% real en febrero, alcanzando un stock de USD 20.251 millones. Según Equilibra, esto fue gracias al endeudamiento de empresas, mientras que "las familias atraviesan una esperada contracción tras el fuerte aumento de gastos en tarjeta característico de enero y su posterior pago".

La paradoja es elocuente: mientras el crédito en pesos se hunde por la falta de confianza y la erosión del poder adquisitivo, las empresas más grandes logran acceder al financiamiento en dólares. El resto de la economía, familias y pequeñas empresas, queda a la intemperie, esperando que algún driver de crecimiento aparezca en el horizonte. Por ahora, el panorama es pura incertidumbre.

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