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Contrarreloj: a 18 días del inicio de clases, prometen que “las escuelas ya estarían en condiciones”

  • hace 1 hora
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El titular de Construcciones Escolares aseguró que el estado de los edificios es “bueno a muy bueno” y que los trabajos pendientes se terminarán en los próximos días. Tormentas y robos, los principales escollos.

Contrarreloj: a 18 días del inicio de clases, prometen que “las escuelas ya estarían en condiciones”

Faltan 18 días para que más de medio millón de alumnos tucumanos vuelvan a las aulas y el Gobierno provincial acelera los trabajos de puesta a punto de los establecimientos educativos. Ramón Santiago Cano, titular de la Dirección de Materiales y Construcciones Escolares, aseguró que “las escuelas ya estarían en condiciones” y que “lo poco que falta se terminará en estos días”, en una declaración que busca transmitir tranquilidad a las familias de cara al inicio del ciclo lectivo, fijado para el lunes 2 de marzo.

El funcionario calificó el estado general de los edificios como “entre bueno y muy bueno”, aunque admitió que en aproximadamente 100 de las 1.400 escuelas de la provincia aún se ejecutan tareas. El universo de intervenciones abarca desde obras mayores —licitadas y en ejecución— hasta reparaciones de emergencia desatadas por los temporales. “Las inclemencias del tiempo nos demoraron algo en unas escuelas, pero se sigue trabajando para que los chicos puedan ir tranquilamente”, explicó Cano.

Tormentas, robos y filtraciones: los enemigos del receso

El verano no dio tregua a la infraestructura escolar. Cano detalló que las intensas tormentas de enero y febrero provocaron filtraciones y goteras en numerosos techos, lo que obligó a redoblar esfuerzos en impermeabilizaciones. A eso se sumó otro flagelo recurrente: los robos. “Hubo sustracción de bombas de agua, rotura de vidrios, daños en instalaciones”, lamentó el titular de Construcciones Escolares, quien aseguró que en todas esas situaciones “se está trabajando”.

El abanico de obras incluye, además, la instalación y reparación de tanques de agua, la construcción de patios cubiertos, trabajos de pintura general y el acondicionamiento eléctrico necesario para que funcionen los aires acondicionados y calefactores que muchas escuelas adquieren por medio de las cooperadoras o los fondos de aprestamiento que reciben las directoras. “Independientemente de lo que hacemos nosotros, a las directoras se les da un dinero para aprestamiento. Para las pequeñas cosas tienen el dinero suficiente”, aclaró el funcionario.

El interior, protagonista silencioso

Las tareas no se concentran únicamente en la capital. Cano destacó el rol clave de los delegados comunales e intendentes del interior, que aportan “presupuesto y personal” para acompañar las obras en sus distritos. Esa colaboración, aseguró, permite llegar a escuelas de zonas alejadas donde la repartición por sí sola no alcanzaría a cubrir la demanda.

En materia de desmalezamiento, el funcionario explicó que si bien ya se realizan cortes periódicos, la estrategia es intensificar los trabajos en la última semana previa al inicio de clases, para garantizar que los predios luzcan en óptimas condiciones el día del regreso.

El mensaje final: tranquilidad y responsabilidad compartida

Consultado sobre si los padres pueden estar tranquilos, Cano fue enfático: “Las escuelas ya estarían en condiciones. Lo poco que falta se terminará en estos días”. La frase, repetida dos veces durante la entrevista, funcionó como un compromiso público del área que conduce, en un contexto donde la comunidad educativa suele mirar con lupa el estado de los edificios escolares en cada inicio de ciclo.

Con 18 jornadas por delante, la apuesta de Construcciones Escolares es clara: llegar al 2 de marzo con todas las aulas abiertas, los baños funcionando, los techos secos y el pasto corto. El verano, con sus tormentas y sus ladrones, puso palos en la rueda. Pero en la repartición aseguran que, esta vez, el timbre va a sonar sin excusas.

Fuente: LV12

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