El planeta fútbol está pendiente de la firma de Messi

Los aficionados del PSG montaron guardia en el estadio y en el aeropuerto, y hasta la Torre Eiffel estaba reservada hoy para su presentación, pero “Leo” no quiere apresurarse.


Así como se anunciaba como inminente la continuidad de “Leo” en Barcelona hasta horas antes de que el propio club confirmara la ruptura definitiva de negociaciones, conviene tomar con pinzas las versiones que ya lo dan como jugador del Paris Saint Germain.


Muchos hinchas se comieron el amague y ayer lo fueron a esperar al aeropuerto y otros montaron guardia en el Parque de los Príncipes, pero Messi ni salió de su casa de Barcelona. El que viajó para definir los detalles del acuerdo fue su padre, Jorge Messi, aunque para ellos no hay ningún apuro. Sí para el club, que quiere cerrarlo cuanto antes y de hecho ya había reservado para hoy la Torre Eiffel, donde en su momento presentó a Neymar.


Sin embargo, ayer por la tarde surgió el rumor de que los Messi se tomarán su tiempo para analizar el tema y que recién mañana volarían hacia París. De todos modos, la lógica indica que el PSG corre solo hacia la meta: Manchester City, el único que hoy por hoy tiene la billetera y la competitividad para soplarle a Messi, no parece interesado después de gastar más de 100 millones de euros por Jack Grealish (al que encima ya le dio la 10) y ofrecer otro tanto por Harry Kane. Y si a eso se le suma que PSG ya había reservado para hoy la Torre Eiffel -donde en su momento presentó a Neymar- parece casi imposible que Messi tenga un destino distinto a París. La cuestión no sería dónde sino desde cuándo: hoy, mañana o en los próximos días.


El diario francés L’Equipe reveló que PSG le ofreció a Messi un contrato de dos años con opción a uno más, y un sueldo anual de 40 millones de euros, muy por debajo de los 70 que venía cobrando en Barcelona, aunque superior a los 35 que había aceptado para el caso de una posible renovación. De todos modos, con eso pasaría a ser el mejor pagado del plantel, incluso por encima de Neymar (30 millones) y -si es que se queda- Kylian Mbappé (26 millones). Los números cuadran a ambas partes por ese lado, pero todavía hay detalles por definir, como el de los derechos de imagen y esta colisión que ya se daba en Barcelona: a PSG también lo viste Nike, pero Leo es jugador de Adidas. Sin embargo, hay un tercer actor que sumó a la novela: por intermedio de un abogado, un grupo de socios de Barcelona solicitó una medida cautelar para impedir la operación, argumentando que el desfasaje del club parisino entre ingresos y salarios en la temporada 2019/20 fue todavía peor que el de Barcelona, lo que también violaría el fair play financiero.



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