A simple vista: la Luna y un brillante Júpiter protagonizarán una conjunción en Géminis
- Ambito Tucumano
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Este viernes 30 de enero, el planeta más grande del sistema solar y nuestro satélite se encontrarán aparentemente muy cerca en el cielo nocturno, ofreciendo un espectáculo accesible a simple vista.

El cielo nocturno de enero se despide con un encuentro elegante y brillante. En la noche del viernes 30 de enero, la Luna y el planeta Júpiter protagonizarán una conjunción, un fenómeno en el que ambos astros parecen acercarse mucho en nuestra bóveda celeste, aunque en realidad están separados por cientos de millones de kilómetros.
Un dúo en la constelación del verano
A partir de las 22:00 horas (hora argentina), los observadores podrán ver hacia el este-noreste una Luna en fase gibosa creciente (iluminada en más de la mitad, pero aún no llena) y, muy cerca de ella, a un Júpiter sumamente brillante. La separación aparente será de aproximadamente 4.5 grados, lo que equivale a poco más del ancho de tres dedos con el brazo extendido. Este "encuentro" tendrá como telón de fondo las estrellas de la constelación de Géminis, a pocos grados de las célebres estrellas Cástor y Pólux.
Júpiter, en su mejor momento del año
La conjunción es especialmente atractiva porque ocurre solo 20 días después de que Júpiter alcanzara su "oposición", el 10 de enero. Ese día, la Tierra se interpuso directamente entre el Sol y el gigante gaseoso, lo que significa que el planeta estaba en su punto más cercano a nosotros y, por lo tanto, en su momento de máximo brillo y tamaño aparente del año. Para esta conjunción del 30 de enero, Júpiter aún conserva un brillo intenso y un diámetro generoso, lo que lo hace inconfundible a simple vista como un punto de luz blanca y fija, sin el parpadeo característico de las estrellas.
Cómo y qué podrás observar
El espectáculo no requiere equipamiento especial: será claramente visible a simple vista desde cualquier lugar con cielos despejados. Sin embargo, el uso de binoculares o un pequeño telescopio transformará la experiencia.
Con prismáticos, se podrán distinguir las cuatro lunas más grandes de Júpiter (Io, Europa, Ganímedes y Calisto), apareciendo como pequeños puntos de luz alineados a los costados del planeta.
Con un telescopio modesto (a partir de 100 mm de diámetro), se podrán apreciar detalles de la atmósfera joviana, como sus bandas nubosas paralelas y, si está del lado visible, la legendaria Gran Mancha Roja.
Más razones para mirar al cielo
Esta conjunción no es el único atractivo celestial del fin de semana. Quienes madruguen el sábado 31 podrán ver la alineación del cúmulo estelar de las Pléyades, muy cerca de la Luna, poco después del anochecer. Además, durante todo el mes, la constelación de Orión, con sus estrellas brillantes y la famosa Nebulosa de Orión, se encuentra en una posición inmejorable para su observación.
El encuentro entre la Luna y Júpiter es un recordatorio de la dinámica constante de nuestro sistema solar y una oportunidad perfecta, tanto para curiosos como para aficionados, de conectar con el cosmos desde el patio de casa. Solo hace falta alejarse de las luces más intensas, dejar que la vista se adapte a la oscuridad y mirar hacia el este para disfrutar del show.









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