Cómo será la beatificación de fray Mamerto Esquiú

El fraile franciscano será declarado beato el sábado, en Catamarca, donde nació. Casi un siglo de espera.


Tras 95 años de espera, y de inexplicable demora, los católicos podrán celebrar públicamente y en cualquier iglesia el culto a fray Mamerto Esquiú, que a partir del sábado será beato, paso previo al de santo. La ceremonia del fraile catamarqueño, que en 1856 inauguró la catedral de Tucumán, se oficiará a las 10, en la localidad de Piedra Blanca, donde nació, a unos 10 kilómetros de la basílica catedral de Nuestra Señora del Valle. El papa Francisco delegó su representatividad en el cardenal Luis Héctor Villalba, recientemente recuperado de covid-19. Asistirá, además, la niña tucumana beneficiada con el milagro, cuya intercesión se le atribuye al futuro beato, y que puso fin a tantos años de espera franciscana. Pero habrá que aguardar la aparición de un milagro más para que fray Mamerto Esquiú se convierta en el segundo santo que nació y vivió en Argentina.


El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, convocó ayer a todos los tucumanos a vivir la fiesta de Catamarca como propia. “Es una gran alegría para nosotros, los del NOA, porque se trata de un hijo de esta tierra y de Catamarca el que va a ser elevado a la dignidad de beato. Es un franciscano que fue obispo de Córdoba, un hombre simple, sencillo, muy inteligente y lúdico que con un profundo amor por la patria realizó grandes aportes a través de su prédica y por eso es un modelo para nosotros”, exhaltó monseñor Sánchez.


Con indisimulable alegría, el prelado recordó: “el milagro que hace posible esta beatificación se ha dado en Tucumán, como también la de Madre Catalina, y hay un posible milagro de la madre Camila Rolón, también hay otro cerca de Santiago del Estero. La fe de nuestro pueblo es grande. Pero el milagro más importante que tenemos que producir es la fraternidad, tratándonos como hermanos y crecer en ese amor por la patria. Por eso el lema de esta beatificación es “Pastor y peregrino, testimonio de unidad”, explicó.


En la conferencia de prensa, donde estuvo acompañado por el obispo auxiliar, monseñor Roberto José Ferrari, monseñor Sánchez explicó que la fiesta de Catamarca se divide en tres grandes momentos: la misa del legado pontificio para la beatificación, el viernes a las 19, en la basílica santuario de Catamarca (cuyo obispo también es tucumano, monseñor Luis Urbanc); el sábado, la misa de beatificación propiamente dicha, a las 10 en Piedra Blanca, y el domingo, a las 10 una misa en El Suncho, donde murió el fraile.

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