1.800 policías deben hacer custodias por falta de pulseras

Ya no hay dispositivos y la Justicia ordena a la fuerza a cumplir con esa tarea. “Es un problema que complica la prevención”, aseguró el subsecretario de Seguridad.


Primero fue la crisis carcelaria y ahora surge otro problema: la falta de pulseras para prevenir los casos de violencia de género y los arrestos domiciliarios que se les otorgan a las víctimas. Ese faltante atenta además con la tarea habitual de la Policía, ya que se destinan 1.800 efectivos por día (casi el 20% del total de la fuerza) para que se realice un control personal.


En nuestra provincia hay dos tipos de pulseras. Unas son las conocidas como duales, que son las que se utilizan para los casos de violencia de género. Un dispositivo se coloca en la víctima, y el otro, en el acusado. Sirve para seguir los movimientos de ambos y se activa cuando se incumple la medida de prohibición de acercamiento emanada por una autoridad judicial.


Las otras herramientas, conocidas como pulseras “a secas”, son utilizadas para controlar el arresto domiciliario que se les otorga a los procesados por diferentes delitos y que no pueden permanecer encerrados en un calabozo por cuestiones de salud o porque deben permanecer en sus hogares por alguna razón justificada.


Según fuentes policiales, están en funcionamiento 117 pulseras duales y más de 223 de las comunes. Y no hay más. Por ese motivo, por orden judicial y para suplir el faltante de esos elementos, actualmente hay unas 600 consignas policiales ordenadas. Ese número representa que se movilizan unos 1.800 efectivos por día, ya que cumplen tres turnos de ocho horas cada uno. “Y a veces son más porque la orden es para todo el grupo familiar y si uno de ellos sale a algún lugar se lo debe acompañar”, explicó el subsecretario de Seguridad, José Ardiles.


¿Son muchos los recursos que pierde la fuerza por este faltante? “En realidad diría que son muchísimos. Hay que tener en cuenta que para cubrir el Cuadrante de Patrullas utilizamos menos de 1.200 efectivos. En otras palabras, hay un 50% más de hombres haciendo custodias. Desafectando a esas personas de realizar esa tarea podríamos ampliar el programa a otros barrios”, respondió Ardiles.


El funcionario agregó: “la responsabilidad de este trabajo es muy grande. No se puede tomar a la ligera una orden de esa naturaleza. Un descuido puede ser fatal”.

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